Historia y desarrollo
La historia del sermorelin empieza con un caso médico poco común, continúa con dos décadas como producto autorizado y termina, por ahora, con una retirada discreta.
Una hormona hallada en un tumor
Durante años se sospechó que el cerebro producía una hormona capaz de liberar la hormona del crecimiento, pero estaba presente en cantidades tan pequeñas que nadie lograba aislarla. El avance llegó en 1982 gracias a tumores de páncreas que habían causado acromegalia, una enfermedad provocada por un exceso de hormona del crecimiento. Dos equipos del Salk Institute de California, uno dirigido por Roger Guillemin y otro por Wylie Vale y Jean Rivier, extrajeron la hormona liberadora de esos tumores y determinaron su estructura. Resultó ser la misma hormona que produce el cerebro.
Reducida a 29
Trabajos posteriores demostraron que los primeros 29 aminoácidos contenían todo el efecto biológico. Esa versión más corta era más sencilla y barata de fabricar, y se convirtió en la base de un medicamento. La empresa suiza Serono la desarrolló con el nombre de Geref.
Aprobación en Estados Unidos
En diciembre de 1990, la Food and Drug Administration estadounidense aprobó Geref Diagnostic, que se usaba en el hospital para comprobar si la hipófisis podía liberar hormona del crecimiento. En septiembre de 1997 se aprobó una segunda versión para tratar a niños con déficit idiopático de hormona del crecimiento y crecimiento lento, es decir, sin una causa estructural conocida.
La retirada
En 2008, EMD Serono, nombre de la empresa en EE. UU. en aquella época, comunicó a los médicos que dejaba de fabricar Geref Diagnostic porque ya no se producía el principio activo. La versión para tratamiento siguió el mismo camino ese año, y la FDA retiró formalmente ambas aprobaciones en junio de 2009. Los niños que necesitaban tratamiento pasaron a las inyecciones de hormona del crecimiento.
Lo que vino después
En 2013, en respuesta a una petición ciudadana, la FDA confirmó que Geref no se había retirado por motivos de seguridad o eficacia. Esa decisión es importante en EE. UU., donde las farmacias de fórmulas magistrales siguieron preparando sermorelin con receta, a menudo para adultos que querían elevar su hormona del crecimiento. Mientras tanto, los laboratorios antidopaje desarrollaron pruebas para detectarlo en la orina.